martes, 20 de mayo de 2008

Rowena Bali: Una tránsfuga radical. Entrevista para Milenio

Foto: Oswaldo Ramírez

20-Mayo-08
Los caminos de la creación literaria suelen ser intrincados, al tiempo de enigmáticos, aun cuando su génesis parta de la realidad circundante: Rowena Bali (Cuautla, Mor. 1977) muchas veces se encontró con la palabra tránsfuga, sin saber su futuro como origen de una novela: “Soy un tránsfuga radical”, se lee en la primera línea de El agente morboso (Colofón/UACM, 2008). “Se trata de un concepto que te remite al cambio, a la velocidad, a la transformación, a este ir y venir de un ámbito a otro. Vivimos en una sociedad de tránsfugas, porque la velocidad con la que los medios de comunicación difunden cada suceso, te lleva a pensar que vivimos en una sociedad así.”Escrita hace ocho años, es una apuesta de la autora por ofrecer un panorama acerca de la sociedad contemporánea, no sólo la mexicana, en especial a partir de las necesidades consumistas: la urgencia de la mujer y del hombre por verse bien, de corresponder a las características de un ideal impuesto por la sociedad.“Si eres gordo te llevan a hacerte una liposucción, a transformarte, bajo el entendido de que mientras más lo haces, más rentable vas a ser. Creo que el ideal de transformación para convertirte en el impuesto por la sociedad es algo que ya se ha incrustado en la mente de todos.”Una historia en la que aparece el sexo, las drogas, la transexualidad, la locura y el crimen, casi como reflejo de lo que viven algunos jóvenes de nuestro tiempo cuando todo lo tienen resuelto. Un ser que pertenece a un estrato social alto, vive en un penthouse y tiene un BMW, pero cae en la mendicidad, víctima de su propia necesidad de perseguir el ideal, el que nunca alcanza y se vuelve loco y “sólo dentro de esa locura llega a ver ese ideal ante sí mismo”.Rowena Bali tiene en El agente morboso su primera novela publicada, si bien ya cuenta con ocho más terminadas y sólo está a la espera de su aparición en forma de libro, escrita en su juventud, cuando experimentaba una profunda amargura por lo que veía alrededor.“Me propuse buscar la forma de sacarme todo eso y la encontré en la parodia”, dice la escritora mexicana.Pese al tiempo transcurrido desde la escritura de la obra, Rowena Bali no se arrepiente de ninguno de los conceptos aparecidos, porque si bien han cambiado sus temas, la sociedad no lo ha hecho y, a su parecer, más bien ha empeorado. “Sin embargo, ya no me amargo tanto, ya no es la amargura la que me impulsa a la parodia. Mi visión no ha cambiado, quizá sí mi forma de escribir y mis temas.”


México/Jesús Alejo

4 comentarios:

Valdemar Ramírez: dijo...

Acúsome de no conocerte.
Veo que estás en las ligas mayores.
Habrá que leer tu libro.
Saludos.

Ruy Guka dijo...

Gracias por avisarme de la publicación en C. U.
Leí la entrevista que te hicieron en el Milenio, me gustó.
Saludos.

Luis Pliego dijo...

Qué buena foto!

Tovarich dijo...

¡que bien la entrevista de Milenio! muchas felicidades.

Javier Tovar