sábado, 17 de mayo de 2008

Hombres

Hay hombres que no esperan en silencio
a que el canto de las sirenas acalle.

Hay hombres que han comido
de un juicio perdido,
pútrido,
y hay hombres que se mueren
por una desazón desconocida.

Hay hombres que marchitan cada uno de sus pasos,
demasiados hombres, violentos, desquiciados.
Hombres que esquivan el filo y luego lo apuñalan,
hombres que desconocen el latido feroz de la serpiente.

5 comentarios:

George Sand dijo...

Para mitigar el posible sexismo de tu poema, te propongo esta paráfrasis:

MUJERES

Hay mujeres que no esperan con sus cantos
arrullar el cansancio del náufrago.

Hay mujeres que sirven
a la cena un filtro perdido,
pútrido,
y hay mujeres que mueren
por no conocer esa desazón quitavidas.

Hay mujeres que se marchitan
con cada uno de sus amores,
demasiadas mujeres, rencorosas, desquiciables.

Mujeres que acarician el filo y al cortarse lo maldicen,
mujeres que han olvidado el fruto feroz de la serpiente.

Mujeres que, como los hombres,
prefieren ignorar
el espejo que habita
detrás de sus palabras.

Row dijo...

Tres peticiones para George:

Intenta mitigar tus ansiedades y tus cansancios en tus propias arenas, en playas inventadas por tu propia imaginación. Adorna con tus luces y tus estrellas, tu propio cielo y no el mío. Mira despierto y no te duermas en el burdo camastro del sexismo.

Luis Pliego dijo...

Cualquiera que conozca parte de la obra de Rowena sabe que su crítica es precisamente contra el sexismo. Quiza George Sand no esté haciendo honor a su falso nombre y hable por hablar, la invito a una lectura más minuciosa de esta autora. Por otro lado, cada vez que una mujer expresa una crítica hacia el género masculino, se le tacha automáticamente de resentida o "rencorosa". Estoy totalmente seguro de que esta hermosa mujer no es el caso.

Manuel Ruiz dijo...

Espejo.

¡Soy yo, con mi reflejo, quien te hace ver tu verdad!.
Mentira, la verdad ya la había visto yo...

Manuel Ruiz dijo...

Espejo.

¡Soy yo, con mi reflejo, quien te hace ver tu verdad!.
Mentira, la verdad ya la había visto yo...