miércoles, 29 de abril de 2009

Mañana por Ibero 90.9, en DFM (11:00 AM)

Desde el exililio, platicaré con mi adorado Agustín Peña sobre los demonios reclusorios de la influenza.

lunes, 27 de abril de 2009

Balita

Cada vez entiendo mejor, conforme el vicio se va comiendo mi respiración, que las palabras son aire y escribirlas polvo. La palabra es mentira.
Si me cuestiono sé que a nadie deberían importarle mis palabras. Escribir es el más profundo absurdo en el que me he metido. (En Tina o el misterio)

Ando callada y desaparecida

No vale la pena
hablar siempre de lo mismo,
y sin embargo es imposible
no hablar siempre de lo mismo;
hablar, pues, no vale nada.

Si yo pudiera
escribiría
sobre los desaparecidos,
pero ya no puedo
porque estoy secuestrada.

¿Y qué sentido tiene,
además,
si una palabra
es incapaz
de pagar un rescate?

Estoy lejos
y no hay poderosa suma
que me haga
venir.

He desaparecido.

¿Y qué sentido tiene
escribir o hablar
si la palabra es mentira?
La palabra nunca será silenciada
Sharenii Guzmán

domingo, 12 de abril de 2009

Balita

“Cuando Plop se sumergía sus piernas parecían dos alargadas salchichas muy doradas por el sol, su traje de baño, rojo sangre, se distinguía desde la terraza de mi departamento a la orilla del lago. La primera vez me pareció una fresa que saltaba ágilmente desde el trampolín y luego emergía del lago. Una fresa con senos en forma de carnosas fresas.
El amor de Plop hacia Fofi, su hermana, había adquirido matices de perversión, sentía un resquemor insano hacia todo muchacho que se le acercaba, no sabía si esos celos eran por los muchachos (aun no sabía si le gustaban) o por Fofi, que les sonreía coquetamente, dejándolos anonadados y se olvidaba de ella.”
En Las Chicas del lago del autor nojuego Emilio Morten, mi desdichado alter ego.

domingo, 5 de abril de 2009

Otro asunto íntimo

He sido discreta en cuanto a mi vida personal. Pero suele ocurrir en estos pueblos mexicanos donde la vida me ha llevado y traído, que una mujer sola, de aspecto, color y forma siempre cambiantes, que va y viene con pequeñas prendas en un cuerpo pequeño y que de pronto se queda inexplicablemente encerrada en su casa y de ahí no sale en varios días, sea objeto de habladurías. De todo me inventan, pues, en los pueblos mexicanos que esta mala fortuna (que me tiene amargada) me ha dado como hogar. Íntimamente soy una escritora y a veces me aburro y brincos diera por ser lo que la gente de mi pueblo me inventa.
Para ser escritora, según yo, hace falta ser escritora. Se dice que hace falta tener lecturas, experiencias, mundo... Empecé a escribir poemas desde los cinco años (una edad en la que hasta el papel en blanco es un misterio) y eso que todavía no sabía ni escribir.