lunes, 14 de septiembre de 2009

Balita

El acercamiento de Gerzon a la belleza es bastante complejo; tiene una capacidad de observación tan meticulosa que a veces sus monólogos son exasperantes, puede pasar varias horas como una ametralladora de datos cuya conexión radica en su observación de la belleza. Como ha consumido considerables cantidades de alcohol y otras drogas, supone que su experiencia del entorno es parte de un proceso tóxico, por decirlo de alguna forma, pero la realidad es distinta, todos los pequeños poseen una alta capacidad de concentración y observación, que para los normales representa únicamente un síntoma obsesivo: “Cuando era más joven me salía de la escuela y tomaba el camión, me apartaba a dos horas de distancia de la ciudad, me echaba alguna sustancia en el despoblado; mi principal diversión era buscar insectos, los observaba durante minutos que me parecían eternos, muchos de ellos se quedaron en mi cabeza sin que hubiera fuerza posible que los sacara y siguen ahí, al igual que todos mis minutos eternos. Me topé con una hormiga roja; su textura era aterciopelada; te lo puedo jurar, y de un rojo intenso y alegre, tenía unas molduras negras como patas y un círculo negro en el lomo. Su recuerdo sigue atribulándome la cabeza ¡y ella prestaba a mi presencia sólo la misma atención que me hubiera prestado un martillo!, pasó por encima del palo y de la hojita verde, donde posó para su foto eterna. Una vez vi una mariposa de alas azules, un holograma de espiral en cada una, el holograma en un color cobrizo; ni durante mis viajes de ácido he visto algo mejor.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Mariposa en ahuehuetito


Tomó el camino chueco

Qué impulso
tan osado
lo ha llevado
por caminos
tan temibles
y escarpados.

Cuán sórdidas pesadillas
ha encontrado
por el lodo
y la inmundicia.
¡Y el que iba por caricias!

Llantos, furias,
golpes, latrocinios,
tristes designios
del mal aventurado.