lunes, 29 de noviembre de 2010

martes, 23 de noviembre de 2010

La vida de una beoda

La vida
de esa diva
dividida
era una dádiva
que se quedó
dudando
si se daba o no;
una adivinanza
que no se resolvió,
una esperanza
de vana muchacha
que quedó
en confusión,
en fastidio,
en mala racha...
La dama delicada
se volvió
una bizarra mamarracha
que daba mamadas
por una pizcacha
y pasaba la vida
ávida de alcohol
o bien borracha.

Dedo iluminado


Es casi tan poderoso como el de E.T.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Versus

Era como brisa
fresca aquello;
sangre nueva,
un sacrificio
que garantizaba
la buena cosecha,
una cópula
que aseguraba
la descendencia,
unos versos
que infaliblemente
enamoraban
a las damas
de los caballeros.

Pero qué crueldad
tan brutal
fue la de aquello;
no era frescura
sino una helada
que acabó
con la siembra;
un cuchillo
qué acabó
en una sangría,
una sanguijuela,
que succionó
los nombres
de los amantes,
groserías
que alejaron
para siempre
a las damas
de los caballeros.

sábado, 20 de noviembre de 2010

La misma víbora



Ambas fotografías son un claro ejemplo del carácter mutante -o tránsfuga- de las plantas. Esta especie es nombrada "víbora" a nivel popular, y en verano crece como si fuera una araucaria cactácea, tiene una textura como de víbora, en tonos violeta oscuro, café y verde. En invierno -si se le ofrecen los cuidados necesarios- deja caer toda su piel y se queda en un palo que remata en un enorme racimo de flores de tonalidades que van del violeta al rosa, el naranja y el rojo.

En invierno blancas


BlackBerryBlanco

Estoy muy sorprendida porque se puede bloguear con este aparato, el cual, por cierto, trae infinidad de contraindicaciones serias y no tiene vista previa en la edición de blogs. No sé si valga tanto la pena un juguete que todos se toman tan en serio; yo -que soy una persona de gustos primitivos- mantuve durante varios años un celular que al principio todos creían un prodigio y que, vertiginosamente, se convirtió en un cacharro inútil, al menos para mi. Las masas a las cuales me sumé recientemente se han enfermado de prurito, de una comezón provocada por un deseo insatisfecho, un deseo de rascar que nunca se sacia porque las uñas están siempre ocupadas en oprimir las teclas de algún aparato... Insatisfacción provocada por la incomprensión del verbo desaparecer, el cual significa: nunca más tener la atención de nadie.
Ya no sé qué escribirle a esta pobre raza humana para apaciguar su rasquiña. Hasta el mocoso mas desatendido reclama como propio el centro de atención de su irresponsable madre. En fin...
No pretenderé nunca ser lanzada al infinito con este BlackBerryBlanco, ni tampoco satisfacer algún deseo, ni cubrir alguna necesidad, esa pretensión sí que sería ridícula, sobre todo porque es una pretensión vergonzosamente capitalista, que desconoce el sentido esencial de la necesidad ¿Quién requiere bloguear tan imperiosamente, al grado de forzar su vista y sus largas uñas casi hasta el resquebrajamiento y el desvelo? Sólo alguien que tergiversa la esencia de la palabra carencia... sólo alguien que confunde los términos y los límites de la necesidad. Yo.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Balita

Ya no te quiero, Morten
(Canción de La bala enamorada, escrita en 2005)

No me gustas
ni para esto ni para aquello,
mejor ten para tu chesco.

Ya tengo un muchacho bello
y en una de esas lo pesco;
quien quita y hasta te presto,
cuando hagamos parentesco.

Como dice la canción:
“ya no eres mi bombón”,
mejor ten para tu taco.

Guárdate en el pantalón
todo el cambio que te quede,
quizá te alcance para algo,
y si trae tacón, mejor;

toma el consuelo deseado
en la avenida de putas,
aun que tengas que pagar

por algo que ni disfrutas
y termines en el suelo
sin varo ni para la ruta
del pesero a tu casa abordar.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Pornografía

Cámara
para la cama,
censura
para el corazón,
vigilancia
para la pasión,
espionaje
para el orgasmo...

domingo, 14 de noviembre de 2010

Un Chapulín

Balita

(En Tina o el misterio)
Amo a Alejo. Odio al odinesco pene y a la medusesca vagina. Quiero dejar de tener genitales: me haré una operación para anularlos, puesto que Alejo es un ángel inalcanzable y para llegar hasta él debo ser otro ángel.
He estado observando sin envidia a un gran número de hombres durante mi vida. Hoy, que sé que ustedes, sedientos y encantadores machos a los que adoro (no por igual), me están leyendo, quiero repetirles que esta eterna verborrea amatoria y un tanto pasada de melcocha con que escribo, nunca ha ido dirigida a ninguno en especial si no a todos, y no exactamente a todos, si no a uno que es como nadie… es decir, pues, a Alejo, que para el caso de hoy es más o menos lo mismo que ninguno, pues es él en si mismo, todos.
Alejo –que me conocía y me desnudaba con su inteligencia- sabía mejor que nadie la clase de persona que soy. Sabía que mi búsqueda literaria era explicar la naturaleza masculina y que profundicé en el asunto con angustiosa seriedad… sin duda dicha naturaleza es la que más me preocupa y me intriga. Las mujeres hemos sido casi aplastadas por esa naturaleza. Pero no me interesa más defender la justicia de género, no soy feminista, ni machista y preferiría ser un individuo asexuado que esta mujer tan exuberantemente femenina que soy o aquel hombre tan aplastantemente masculino que no soy.
Si me hubieran dado a elegir entre los dos órganos sexuales disponibles -a falta de una genitalidad nula- segurísimo habría escogido el femenino. Ser una fémina es un capital, y lo digo en el mejor sentido de la palabra: un capital orgásmico… ser una fémina puede convertirse en una millonada… sin embargo -y a falta del deseo ardiente de mi amado Alejo- yo quiero anular mi genitalidad; anularla como anulo mi voto cuando veo que no hay opción de partido que a mi país (tan amado) convenga. Uno, así como el transexual decide cambiar de género, debería tener derecho a decidir si quiere simplemente no figurar en las batallas y rebatingas de los sexos, extirpar el deseo de la carne, para luego ir a registrarse y a sacar su ife como “asexuado”.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Asexuándome

Paso 1
Desmaquillarse.

Valiente y tolerante

Por un amor perderás la carcasa
pero no la risa,
ni la carcajada,
ni la cabeza,
ni la lanza,
ni la templanza…

Si vale una picha risueña tu dicha,
o vale un coño tu sueño,
te aconsejo que a tu dueño o dueña ames
por atrás, por delante o por la micha.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

No fueron colibríes

Tres tristes estrías
en tu espalda
torpemente
tocaron mis dedos
y nada más recuerdo
de tu cuerpo.

Tres tristes y estridentes
pájaros carpinteros
tocaron con sus picos
la otra mañana
a mi ventana
y yo esperaba colibríes.

lunes, 8 de noviembre de 2010

El frío nos hace los mandados


Mi cara recargada en la espalda de mi mejor amigo.
¿A quién se le ocurre ir de campamento en estos días?

domingo, 7 de noviembre de 2010

Los tres pájaros de fuego

Ellos son el gorrión
de pecho amarillo,
el cardenalillo
-que no es el mismo
que el cardenal,
aunque arde igual-
y el chanate,
que aunque
renegrido y feo,
tampoco halla un acicate
para su dolido amor
pues sí tiene corazón
y también late.
Ellos son el fuego lento,
el fuego ardiente
y el rescoldo.

Él

Él la desea y la extraña
pero anda de cama en cama
y de aposento en aposento,
teniendo sexo pecaminoso
(¡vaya calaña!, ¡cuánto llanto!, ¡ay!, ¡qué oso!).

Él la quiere y la ama
y ella será su dama,
su perfecto y sexcentésimo sexto intento;
con ella lo hará con tiento, sin fallas,
ni malas mañas, ni huidas, ni pretextosos lamentos…

Él la conoce y la entiende
pero de ella se defiende;
la trata como a una extraña,
la araña con su guadaña,
la desgreña y la ofende.

Él la vida de ella sabe
pero es tal su cobardía,
que prefiere encarnarle
un sable a sangre fría
que encararla y escucharla.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Tarántula


La encontré dentro de mi casa, es hermosa y no le hace daño a nadie.

martes, 2 de noviembre de 2010

Balita

(En La bala enamorada)
Hoy no te escribo para hacerte llorar: hoy voy a apapacharte. Quiero que te relajes. Te mostraré el deseo que siento por ti a través de este espejo, como Alicia. Te sentirás cómodo y feliz, como si estuvieras en una mullida butaca viendo una película de anhelado estreno.
Te extraño y te lloro; tú sabes muy bien lo que además hago a veces, me has visto. Tú me has conocido mejor que mucha gente; aunque nunca has venido a mi mundo porque yo no tengo mundo fijo. Mis mundos son tan anodinos que no necesitan visitantes. Si yo, por mi compulsiva curiosidad –esta que solemos padecer los seres de carácter aburrido- me asomé a tu mundo, es porque me pareció fascinante. Ya quisiera yo que ese panorama estuviera en mi espejo… Ya quisiera yo que un día me hicieras tuya a través de tu propio reflejo, me hicieras tú, me cambiaras de sexo, te volvieras mujer y viceversa, y ser tu dama, tu dueño, tu padre, tu madre, tu hijo… multiplicarme en ti como se multiplican mis mundos cuando dejan de ser anodinos y florecen… Ya quisiera yo ser digna de tu más lejano parentesco (suspiros). Ya quisiera yo… y sin embargo tú no tienes por qué emparentarte conmigo (carcajadas nerviosas), vaya pues, no es tu obligación… aunque quisiera decirte: ¡Hazme tu hermana ahora!... (llanto)… (risa)… (confusión)... ¡Mira como me trago el vértigo!... mira como disfrazo en la risa este deseo que siento por ti… sí, por ti, ¡jiji!... Tú te llamas vértigo y eres mi asesino… todos los días tu recuerdo intenta arrojarme al vacío, me obliga a jugar a tu ruleta rusa, me quiere pasar por encima las llantas de tu coche, me amarra a tus rieles...

Mariposas amarillas