sábado, 13 de septiembre de 2008

Más cuestiones íntimas

Esto de escribir tiene el riesgo de que uno se encuentre de pronto en medio de un soliloquio. De que los receptores -cada uno por su parte- se vayan forjando sus propias historias en torno al emisor y entonces el par de realidades deje de ser paralelo. No son suficientes las palabras. La palabra tiene un poder que amuralla, que construye largas paredes que pueden ser opresivas, y sin embargo uno puede volverse adicto a su encierro.
A veces creo que la honestidad es una patología de los pretenciosos, que las virtudes teologales pertenecen a seres más necios que los necios.
Crecí con los textos de Lu Sin. Creí desde siempre que Guanyín, Cristo y todos los protagonistas de cada sistema de creencias eran figuras de la ignorancia y el mercado. Ahora sé que la ignorancia simplemente no tiene límites y que lo único que debe aprenderse a conciencia es la felicidad y que la felicidad es el amor, que no tiene forma, que no puede escribirse, ni decirse, que no ha requerido nunca de todos los templos que se han construido en su honor.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en que el amor no tiene forma, que no puede escribirse, ni decirse, que no ha requerido nunca de todos los templos que se han construido en su honor, pero la felicidad no es amor, es fe, esperanza es creer en segundo siguiente, es creer, es hacer del alma y del cuerpo un templo que se funde con el todo en una composición única en un éxtasis de plenitud en el cual nos despojamos de todo artilugio y ajuar para entregarse totalmente y sin condición alguna, retando a el mismo dios, al tiempo , al destino, etc. etc.… ¿pero la felicidad?
La felicidad solo un subvenir, es un bello florero en la mesa, es una obra terminada y firmada por nosotros o una fuerte estrella vegetal que tolera su traslado a otras tierras.

Felicidad. (Del lat. felicĭtas, -ātis). f. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. || 2. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo. || 3. Suerte feliz. Viajar con felicidad.

No intento tener la razón solo es que no comparto por ahora tu punto de vista OK.
Saludos Rowe.

Rowena Bali dijo...

Ta gueno, Tona, este blog no es para que tú te tomes los asuntos personales, y menos para que estés de acuerdo con lo que escribo. Sé feliz. Saludos.

Carlos L. dijo...

No me hagas caso, solo permiteme comentartelo, cuando lo lei de este modo "A veces creo que la honestidad es una patología de los necios." fue sublime.

Rowena Bali dijo...

Carlos: me da gusto que hayas vuelto por aquí.
Quizá sea más interesante la versión que tú leíste primero, pero esta es la versión pública... (jaja)