viernes, 28 de mayo de 2010

Menos gente

La palabra gente
-ese error-
parece definir
algo que debe desaparecer.
¡Ha de omitirse
del diccionario!
¡Qué gazapo!

Esa será quizá
una masacre semántica,
un suceso
terriblemente lamentable
para las letras,
y sin embargo
la palabra gente
define un crímen
de lesa humanidad
que siempre
con tinta y sangre
se ha tenido que pagar.

Una gente
es un ser
aterrador;
prefiero
un león
hambriento.
Ser para él
una pequeña cervatilla
es menos denigrante
que ser una gente.