sábado, 14 de enero de 2012

Silencio incendiario

Mi muerte será una fiesta. Invitarás a las mujeres más calientes de la cuadra, echarás tus mentiras por la ventana y te lucirás. Vendrán los mejores y más estruendozos sonideros de tu manzana. En mi reventón de despedida conocerás a alguien más candente y erizante que yo: mi espíritu, que habrá dado su vida por un minuto de silencio y que en pleno jolgorio encenderá a tu alrededor una hoguera. Mucho sufrirás, lucirás pésimo y quedarás eternamente mal ante tus vecinos y parientes.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Que suenen las brasas al son de paso doble¡¡¡ vístete de luces y al ruedo enciende el fuego, ejecuta una chicuelina tras un desplante para que luzcas en el giro¡¡¡¡ ummmm¡¡¡... o si prefieres ejecútalo al revés...un desplante tras las chicuelinas y tírate a matar.

Zaxerak dijo...

Que intenso y carnal el microrelato! Es potente. Me da la sensación que se desprende rábia. A lo mejor me equivoco.

Carlos Reges dijo...

¿Puedo hacerle correcciones a la prosa?

Manuel Ruiz dijo...

La mía también......

Javier dijo...

Bonito, muy bonito, aunque sí merecería una corrección.