miércoles, 15 de octubre de 2008

El farsante (2007)

Juro
que este hombre
es una excepción:
no pertenece a casta alguna,
no ha tenido padre,
ni madre,
ni cuna,
no ha nacido.

Dice que está muerto,
que está gris,
que está tuerto,
cojo, viudo, harto...

Podría ser un diamante
entre mis senos;
una fortuna, el pan,
los días buenos.

Pero sólo es un farsante,
y va hablando por ahí
con desconocimiento;
loco, tonto, bruto, idiota.

Se consuela con patrañas,
se desvive por arañas,
y se arroja lanza en ristre
sobre el pecho
que lo lleva en sus entrañas.
Eso es triste.

1 comentario:

Juan Pablo dijo...

Hola!

Sólo pasaba por acá y se me ocurrió saludar.

Admito una vez más mi incapacidad para comprender el enredoso mundo de las palabras. Me gustan, me viajan y también dejan en claro mi ignorancia y estupidez. Así que sólo paso acá para saludar.

Saludillos!