No debes preocuparte
si tu aliento
es desagradable.
Come todo lo que puedas,
que ahí viene otro balde.
Si no devoras
te irás al infierno
más cobarde
y no mirarás
el culo prodigioso
que defeca sobre ti,
que llena
el dulce pozo
para ti,
para que vivas,
para que te alimentes...